Agenda d'activitats fotogràfiques: tallers, trobades, cursos… a Terrassa i altres indrets.

Estudio Fotográfico Casero Lowcost

Seguro que si piensas en un estudio fotográfico, lo primero que te viene a la cabeza es un local enorme repleto de flashes y accesorios carísimos. Sin embargo, podemos montar un estudio en nuestra propia casa y sin necesidad de desembolsar una gran cantidad de dinero.

¿Imposible? ¡No! Enseguida te cuento cómo conseguirlo.

¿Qué Necesito para Montar mi Propio Estudio Fotográfico Casero?

La fotografía de estudio puede ser resultar muy atractiva, porque te permite controlar completamente la luz que incide sobre tu sujeto. Sobre todo en fotografía de retrato o de producto los resultados pueden ser realmente buenos.

Podrías pensar, en un principio, que conseguir ese tipo de fotografías solo está al alcance de unos pocos, que se pueden permitir montarse su propio estudio fotográfico. Sin embargo cualquiera puede montarse un pequeño estudio en casa, sin necesidad de arruinarse.

En este artículo vamos a ver, paso a paso, todo lo que necesitas para poder montar tu estudio fotográfico casero de la manera más económica posible.

1. Un Lugar Despejado

Para realizar fotos de estudio no necesitas tener un gran local. Evidentemente todo ayuda, pero no es algo necesario. Si cuentas con un garaje, una planta baja o un sótano será más que suficiente para montar tu propio estudio.

Pero si no, no te preocupes; tan solo tendrás que encontrar una habitación donde hacerte hueco.

Existen muchos equipos plegables que ocupan muy poco una vez guardados, por lo que puedes montar el estudio en una habitación de manera puntual y recogerlo cuando termines la sesión, para volver a dejar la habitación tal y como estaba en pocos minutos.

2. Flashes

Lo primero que vamos a necesitar para poder hacer fotos de estudio, a parte de nuestra cámara evidentemente, es un flash.

El flash más barato que podemos utilizar, es el flash externo (también conocido como portátil o de mano) que se acopla en la cámara.

Sin embargo, en lugar de anclarlo a la zapata de nuestra cámara, será interesante usarlo como flash independiente, con ayuda de un trigger y un trípode de iluminación.

Este tipo de fotografía de estudio es la famosa “fotografía strobist“, conocida precisamente por ofrecer resultados de estudio con un equipo de lo más asequible, y además plegable y portátil.

Si queremos contar con algo un poco más profesional, podemos optar por comprar flashes de estudio. Pese a que los profesionales suelen ser bastante caros, en Internet podemos encontrar packs de 2 o 3 flashes a un precio bastante asequible.

No serán de tan buena calidad, pero para nuestro estudio casero funcionarán estupendamente.

Los flashes de estudio son más potentes que el flash portátil y normalmente cuentan con muchas más opciones de control de la luz, como reguladores.

Para poder dispararlos necesitaremos un trigger, al igual que con el flash portátil. Enseguida te cuento cómo funciona.

Por otra parte, en lugar de flashes también podemos usar luz continua. Es cierto que tendrá menor potencia que un flash, pero es una opción muy barata que no está de más plantearse, sobre todo si no contamos con un presupuesto demasiado elevado.

Existen focos de luz continua más profesionales, o también puedes optar por usar lámparas caseras.

Incluso a veces puedes usar la propia luz del sol que entre por la ventana, y filtrarla con la parte difusora de un reflector 5 en 1. Es cuestión de aprovechar cualquier recurso que esté a tu alcance.

Estudio Fotográfico

3. Trigger

El trigger es un disparador remoto para el flash. Es un aparato que conectará nuestra cámara con el flash que queramos disparar, para que éste salte en cuanto pulsemos el botón. Si tenemos más de un flash, podemos conectarlos de dos maneras diferentes:

  1. Conectar uno de ellos para que sea el principal y el resto programarlos para que funcionen por “simpatía”. Esta opción significa que se dispararán en cuanto noten un cambio brusco en la intensidad de la luz, es decir, en cuanto el flash principal se dispare.
  2. Comprar varios receptores para un mismo trigger, para conectarlos a los diferentes flashes.

Para conectar el trigger deberemos poner en primer lugar el emisor anclado a la zapata de nuestra cámara. Después, conectaremos el receptor en el flash mediante un cable que llevará incluido normalmente.

Deberemos asegurarnos que tanto emisor como receptor estén emitiendo por el mismo canal, para que se comuniquen correctamente.

Si en lugar de un flash de estudio queremos conectar un flash portátil, anclaremos la zapata del flash en el receptor, y luego anclaremos la rosca del trigger sobre un trípode.

Como ya se comunican a través de la zapata, en esta ocasión no requeriremos de un cable que los conecte.

Estudio Fotográfico

Més info

Compartir:
Share

pròxim Publicar

Anterior Publicar

© 2017 Terrassa, espai de fotografia

Autor Anders Norén

Share