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Otoño, mejor época para hacer fotos

Se acabó el verano y acabamos de comenzar la estación otoñal. Esa que se caracteriza por los días menguantes y la climatología inestable y suele asociarse a la nostalgia y la melancolía. Sin embargo, para los fotógrafos el otoño es una estación muy apreciada porque nos da la posibilidad de lograr estupendas imágenes de naturaleza y paisajes.

Más allá del colorido que aportan las típicas hojas de otoño, tanto en los propios árboles como en el suelo, hay muchos motivos por los cuales esta época ofrece grandes oportunidades para los fotógrafos tal y como os vamos a mostrar a continuación.

Los días son más cortos

Otono Mejor Epoca Hacer Fotos 03 Foto de Pixabay

Aunque a primera vista te pueda parecer contradictorio, para un fotógrafo esto significa que amanece más tarde y la puesta de sol ocurre antes. Así, si tienes intención de levantarte temprano para capturar la salida del sol no tendrás que pegarte un madrugón tan tremendo como si aún fuera verano.

Lo mismo ocurre con el atardecer, que se produce mucho antes, con lo cual no tendrás que esperar hasta horas muy tardías (depende de donde estés, claro), para disfrutar de la hora azul, que además se prolonga más que en verano.

La luz es hermosa

Otono Mejor Epoca Hacer Fotos 04 Foto de Pixabay

Como sabéis, el cambio de estaciones no se debe a que nos alejemos del Sol, sino a que la luz de éste incide con una trayectoria distinta (debido al eje de rotación de la Tierra). Así, en otoño el astro rey alcanza una altura mucho menor, su trayectoria es mucho más baja que en verano y esto hace no sólo que los días sean más cortos sino también que su luz tenga que recorrer más distancia para llegar hasta nosotros (tal y como nos explican en Investigación y Ciencia).

Esta circunstancia, unida a los cambios de tiempo tan típicos de esta estación, hace que sólo la componente roja de la luz la llegue a nuestros ojos, mientras que sus componentes amarilla, verde, azul o violeta son dispersadas por el aire en el viaje a través de la atmósfera. Así, el resultado es que los cielos rojizos son más frecuentes y la luz cae durante mayor tiempo en un ángulo que produce sombras alargadas.

Por si todo esto fuera poco, la lluvia y el viento ayudan a que los cielos de otoño estén menos contaminados y sean más claros. Todo lo cual sin duda es una excelente noticia para los fotógrafos que encuentran en el equinoccio el momento ideal para obtener excelentes fotos con interesantes cielos.

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Autor Anders Norén

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